Mientras que algunos argumentan que esto se debe a las previsiones de una recesión mundial, otros afirman que el regreso de la basicos en moda es nada más y nada menos que el síntoma indiscutible de un cansancio en el diseño de los últimos años. Una especie de reflexión y respuesta a la sobresaturación de siluetas, formas, colores e ideas disruptivas en el campo de la indumentaria. Algo así también como “freno” a las tendencias desechables o las exageraciones dramáticas del panorama actual y que, siendo sinceros, no arraigarán en el fashion system, más allá de su viralización en las redes sociales o una sobremesa. .
Por supuesto, nadie desdeña el esfuerzo performativo de las grandes casas de moda o de algunos diseñadores independientes a la hora de mostrar sus nuevas colecciones en un tono mucho más cercano a las artes. Tampoco es que sus producciones dispuestas al público no sean interesantes o válidas. marketing; el escándalo en Instagram ha demostrado ser un vehículo publicitario bastante eficaz (ahí tenemos las raídas (y sin comercializar) zapatillas Balenciaga). Sin embargo, debemos ser muy conscientes de que la priorización de piezas únicas —a veces incluso cinéticas— y que ponen en peligro el espectáculo ambulante de la moda a la comodidad, la practicidad de uso y la libertad de sus usuarios son, en esencia, eso: un acto para las cámaras.
Y, guau, el sentido de la moda siempre está un paso por delante de la simple y muy básica necesidad humana de vestir. Aquí se fusionan objetivos artísticos, políticos, sociales, económicos y hasta espirituales, entre muchos otros; sin embargo, cuando se convierte en sólo Espectáculo entonces perdemos toda posibilidad de representarnos y comenzamos la desechable y fatigosa empresa de subir imágenes. ¿Que la incomodidad y el gusto por lo innecesario están en el ADN de la moda? Sí. La mayor parte del tiempo. Pero cuando permitimos que eso reine, perdemos los fundamentos de la indumentaria (ropa, en términos sencillos) y, lo que es más importante, podemos alienar a los consumidores. Después de todo, la moda es un negocio y tenemos que sostenerlo.
volver a los clasicos
Brunello Cuccinelli.Claudio Laveniaclaudio.lavenia@gmail.com/Getty Images
Leer la nota Completa > Básicos en la moda: ¿por qué hoy volvemos a los diseños clásicos?
GQ es una revista masculina, de origen Mexicano. Desde su incursión en 2006 en el mercado mexicano y a partir de 2010 con su edición para Latinoamérica, se ha convertido en la marca por excelencia del hombre moderno. Consolidada como la máxima autoridad en estilo de vida masculino desde México hasta Argentina.
