LLo peor del invierno ha quedado atrás en una Unión Europea asediada más que por la escasez energética por la subida de precios. Consecuencia de la progresiva ruptura de suministro con Rusia tras la invasión de Ucrania que se ha traducido finalmente en un desabastecimiento energético desatado.
Finalmente, ni los cortes de luz ni los cortes de luz que se temían en 2022 se produjeron en la Unión Europea y ya se vislumbran como un riesgo pasado de cara a la primavera. El aumento de los precios es la pesadilla. Las previsiones para el próximo invierno serían, en principio, menos amenazantes en cuanto a la disponibilidad de energía, no a su precio.
Para el profesor de Economía de la Universidad de Paris Dauphine – PSL, patrice geoffrondirector del Centro de Geopolítica de la Energía y las Materias Primas, se detiene el primer golpe: “Podemos esperar que 2023 sea diferente de 2022, que fue un año de precios vertiginosos y temores masivos sobre la seguridad del suministro. Sin embargo, finalmente hemos logrado salir de este colectivo en Europa, habiendo logrado superar el primer obstáculo, que fue el invierno que queda atrás. La garantía, excepto el mes de marzo, es fría, especialmente las reservas de gas. Las reservas de gas al final del invierno están en un nivel particularmente alto. Lo que nos beneficia. O, en primer lugar, una llegada en buenas condiciones el próximo invierno”.
La hambruna afecta a los consumidores de toda Europa
La guerra de Ucrania ha situado a las empresas energéticas además de la industria armamentística y de suministros militares en su mejor momento. Beneficios nunca antes vistos que han colocado a empresas como iberdrola con incrementos del beneficio neto respecto a 2021 de casi un 12%, que en el caso de la mayor petrolera española, Repsol alcanza un 70% más de beneficio gracias a la guerra de Ucrania y que en naturgia roza el 36% hasta coronar a los británicos céntrico con un 300% más de beneficio anual; todos ellos, entre otras cosas, gracias a facturas crecientes que llegan a cada casa, a cada negocio ya cada empresa mes tras mes.
Algo que invita al docente a la reflexiónGeoffron: “Esto plantea una pregunta, digamos sobre la diferencia entre la legalidad de sus ganancias y la legitimidad de sus ganancias en un período que obviamente es un período bastante particular en la historia europea. Luego, para todas las utilidades que son vitales hoy pero aún “Ellos eres rentable. Su interés, obviamente, es poder no enfrentar la destrucción de la demanda, también poder desplegarse más rápido y ser parte del modelo comercial para los esfuerzos de sobriedad”.
En España, las eléctricas solicitaron en septiembre que un nuevo impuesto del Gobierno de Pedro Sánchez se aplique sólo “sobre las prestaciones extraordinarias”. A lo que ha cambiado en febrero con un intento de que el Tribunal Supremo simplemente anule la propuesta fiscal. La Asociación de Empresas de Energía Eléctrica llegó a decir que apoyaba lo que llamó la “vía europea” de impuestos sobre las ganancias.
Para Ana Sofía Corbeauun investigador del Centro de Política Energética Global de la Escuela de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad de Columbia, dado el colapso del gas ruso que provocará escasez, los precios seguirán altos en 2023: _”Es un poco, diré entre comillas , es normal que algunos beneficios hayan aumentado mucho ya que los precios de la energía son altísimos, después todo depende de cómo estas energías hayan contratado sus recursos energéticos, en particular los recursos de gas._
Si compra barato y vende caro, las ganancias inevitablemente se dispararán. Es un poco como lo que vimos cuando el presidente macron se fue de viaje a Estados Unidos y les dijo a los americanos, pero les vendieron la gasolina muy, muy cara. Pero no realmente, porque las empresas estadounidenses que exportan gas natural licuado venden su gas a la salida de la terminal de licuefacción y es la empresa que tiene contratada ese gas, lo pagará a un precio indexado al índice estadounidense de el precio del distribuidor Henry Hub del que se derivará todo el beneficio entre lo que se paga al salir de los terminales en Estados Unidos y el precio que llega al mercado europeo. En este sentido, este tipo de empresas obtienen todos los beneficios de los convenios”.
