Actualidad

“Pensé que me iban a matar”: el periodista liberado en México cuenta cómo fue su cautiverio

Pinterest LinkedIn Tumblr

Publicado:

13 de enero de 2023 13:22 GMT

Jesús Pintor Alegre explicó que lo mantuvieron esposado, con los ojos vendados y todo el tiempo tirado en la caja de una camioneta.

El periodista mexicano Jesús Pintor Alegre, liberado este miércoles tras ser secuestrado el 27 de diciembre en el sur del país por un grupo criminal, relató cómo fueron esos 16 días de cautiverio y reconoció que hubo un momento en el que pensó que iban a Mátalo. .

“Me dijeron que estaba en proceso de indulto, me pusieron las esposas por detrás, entonces la camioneta arrancó y no recuerdo cuánto tiempo viajamos. Cuando paró dije que me quedé aquí, pensé que ellos me iban a matar”, dijo a El Universal al detallar el momento en que fue liberado.

Pintor Alegre fue liberado junto con Fernando Moreno Villegas, químico biólogo-parasitólogo de profesión, en el puente del río Cuirio, en el municipio de Coyuca de Catalán, en Tierra Caliente. Un tercer rehén, el abogado Alan García Aguilar, está desaparecido.

El reportero cree que él y Moreno Villegas fueron liberados porque sus captores se dieron cuenta de que no eran los administradores del medio digital Escenario Calentano, que denuncia supuestos vínculos entre bandas criminales y políticos.

Recientemente en la página –creada hace cinco años por García Aguilar– se habían publicado notas relacionadas con la organización criminal. La Nueva Familia Michoacana y, en particular, contra uno de sus cabecillas, José Alfredo Hurtado, alias ‘El Fresa’, quien fue denunciado por extorsión en su última publicación, compartida el 14 de diciembre.

“Difícil de superar pronto”

Durante el tiempo que estuvo secuestrado, Pintor Alegre estuvo con los ojos vendados, esposado y acostado en la caja de una camioneta.

“Sí me trataron con algo de violencia y sí, en algún momento recibí algunos golpes. Tampoco fue una situación de tortura, debo decir.“, le dijo a MSN Noticias.

Y continuó: “Me daban de comer dos veces al día, pero siempre era para quedarme en la cama del vehículo, no levantarme de ahí, prácticamente me tenían al sol por las inclemencias de la temperatura. Por la noche hacía bastante frío. y, obviamente, sin cobija y sin nada, ya que esto era parte del castigo, y siempre esposados ​​y con los ojos tapados”.

Solo le permitieron bajarse de la camioneta para ir al baño. “Y era cuando ellos querían, aunque mi vejiga estuviera a punto de reventar, era lo de menos. Ellos decidían cuando lo hacían, y esos eran los momentos en los que podía estirar las piernas”.

“A la hora de comer me enderezaron un poco, prácticamente en un ángulo de 45 grados, y al rato me volví a acostar”, agregó.

Captura de pantalla

El reportero afirmó que esa fue la rutina de todos los días en que fue capturado. “Me quitaron mis dos teléfonos y creo que descubrieron que no había absolutamente nada de lo que me acusaban, quiero imaginarme de qué se trata porque ayer me dejaron en las inmediaciones del río Cuirio”.

Aunque asegura que está bien, admite que se siente “muy golpeado” a nivel emocional. “Va a ser difícil para él superarlo así, en el corto plazo”, dijo.

El pintor Alegre, quien vivió muchos años en la capital del estado de Guerrero, Chilpancingo, y se desempeñaba como reportero de La Jornada en esa entidad, destacó que no piensa dejar el oficio luego de lo ocurrido.

Hasta ahora, Se desconoce quiénes fueron los responsables de estos secuestros. En 2022 fueron asesinados 11 periodistas en México, siendo el país más peligroso que no está en guerra para ejercer la profesión, según un informe de Reporteros Sin Fronteras. Hasta diciembre, también se había denunciado la desaparición de 27 periodistas.



Leer la nota Completa > “Pensé que me iban a matar”: el periodista liberado en México cuenta cómo fue su cautiverio