
El puente de Kerch, que une Rusia con Crimea, reabrió en toda su longitud tras reparar los daños causados por una explosión que Moscú atribuyó a Ucrania. La restauración de todas las carreteras y carriles ferroviarios coincide con las celebraciones del Día de los Defensores de la Patria en Rusia.
La estructura de 19 kilómetros que se extiende sobre el estrecho de Kerch resultó gravemente dañada en una misteriosa explosión en octubre pasado. El puente es un vínculo vital entre Rusia y Crimea, y su cierre parcial limitó la capacidad de Moscú para reabastecer a las tropas rusas en Ucrania.