
Nueva jornada de huelga en Francia para protestar contra la reforma de pensiones del Gobierno de Emmanuel Macron. Uno de los puntos más controvertidos es el aumento de la edad mínima de jubilación de 62 a 64 años.
Los primeros bloqueos de camioneros ya se dejaban sentir ayer en las carreteras francesas, anticipando la que se prevé sea la jornada de huelgas y manifestaciones más multitudinaria hasta la fecha.
Interrupciones en el tráfico terrestre y aéreo.
La empresa estatal de ferrocarriles (SNCF) ha anunciado la cancelación del 80% de los trenes de alta velocidad (TGV) y de la práctica totalidad del resto de trenes convencionales de larga distancia. En la periferia de París seguirán entre un tercio y una quinta parte de los convoyes habituales, y en el metro de la capital solo se mantendrá el servicio normal en las dos líneas automáticas, la 1 y la 14. El resto apenas irán a medio gas en punta horas.
La huelga de controladores supondrá la supresión del 20% de los vuelos en Charles de Gaulle y del 30% en el otro aeropuerto parisino, así como los de Beauvais, Burdeos, Lille, Lyon, Nantes, Marsella, Montpellier, Niza y Toulouse .
El sector energético a medio gas
Pero en realidad, las primeras movilizaciones ya comenzaron el viernes en el sector energético, con la reducción de tensión eléctrica en algunas centrales durante el fin de semana.
“Paralizar el país”
El objetivo declarado de los sindicatos franceses, que se mantienen unidos en esta sexta jornada de movilización en la lucha contra el gobierno de Macron, es “paralizar el país”.