La nueva inteligencia revisada por funcionarios europeos y estadounidenses sugiere que un grupo pro-ucraniano llevó a cabo el ataque a los gasoductos Nord Stream el año pasado. El ataque tuvo lugar en aguas internacionales del Mar Báltico, cerca de la isla danesa de Bornholm, liberando grandes cantidades de gas.
Según el diario alemán Die Zeit, los investigadores creen que el ataque fue llevado a cabo por un equipo de seis, utilizando un yate fletado por una empresa registrada en Polonia y propiedad de dos ciudadanos ucranianos.
Estados Unidos ha negado haber encontrado evidencia que vincule al gobierno ucraniano con el ataque. Mykhailo Podolyak, uno de los principales asesores del presidente ucraniano Zelensky, descartó la noticia como una teoría de la conspiración.
Se desconoce la causa exacta de las explosiones, aunque Ucrania y sus aliados pueden tener más razones para atacar la estructura. Siempre han criticado la conexión entre el norte de Europa y Rusia como un peligro potencial por la dependencia que puede suponer de esta última.La OTAN y Occidente sospechan que Rusia fue la responsable. Moscú, por su parte, culpa a Occidente y pide al Consejo de Seguridad de la ONU que investigue.