En medio de un panorama laboral preocupante, el empleo asalariado registrado en el sector privado ha sufrido una reducción de 127.000 puestos desde septiembre de 2024, según datos de la Secretaría de Trabajo. A pesar de una leve subida en sectores como comercio, agropecuario y pesca, que generaron 44.000 empleos, no ha sido suficiente para contrarrestar las caídas en industria y construcción.
Desde la asunción de Javier Milei, se han destruido 95.000 empleos formales, siendo la suspensión de la obra pública un factor determinante en la crisis del sector de la construcción. Esta tendencia va en contra de la década pasada, donde el empleo privado crecía en promedio 30.000 puestos anuales. En los últimos dos años, se ha revertido esta tendencia con una pérdida de más de 115.000 empleos.
Otro aspecto alarmante es el crecimiento del monotributo, reflejando una mayor precarización laboral. Actualmente, más de 2,1 millones de personas trabajan bajo este régimen, lo que representa un aumento del 58,8%. Solo siete de catorce sectores mostraron mejoras en marzo, destacándose la gastronomía, comercio y servicios personales.
Este escenario laboral refleja la fragilidad del mercado laboral en el país, con cifras alarmantes de desempleo y precarización. Es crucial que se tomen medidas urgentes para revertir esta situación y generar empleo de calidad que brinde estabilidad a los trabajadores. La situación demanda atención y acción por parte de las autoridades competentes para evitar una crisis laboral de mayores proporciones.

Marisa Ramirez se formo trabajando en medios Argentinos como Perfil, La Nacion y La Voz, trabajo generando contenidos relevantes para Argentina en las secciones de tecnología y nuevas tendencias de consumo.