Promociones

Ni el Día del Padre ni el aguinaldo lograron hacer repuntar las ventas en junio | Infocielo

Pinterest LinkedIn Tumblr

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) ha dado a conocer los resultados de su relevamiento mensual sobre las ventas minoristas de las pymes, revelando un panorama preocupante en el consumo que no logra repuntar incluso en fechas clave.

Según el informe de la CAME, el mes pasado las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas sufrieron una caída del 0,5% en comparación con el año anterior, medida a precios constantes. Sin embargo, la caída fue mucho más pronunciada en comparación con mayo, alcanzando un 6,7%. A lo largo del año, las ventas venían en crecimiento, pero desde marzo volvieron a descender. El primer semestre cerró con un crecimiento del 9,1%, insuficiente para recuperar la baja registrada en el mismo periodo del año pasado, que fue del 17,2%.

En este contexto, desde la CAME se refirieron a un “contexto marcado por la inestabilidad de la demanda” y a “crecientes dificultades para sostener los niveles de actividad”. Se destacó que las estrategias comerciales se centraron en promociones, planes de pago en cuotas y descuentos especiales para impulsar las ventas.

En cuanto al desempeño sectorial, se observó que de los siete sectores medidos, cinco finalizaron junio con incrementos en sus ventas, mientras que dos presentaron caídas. En rubros como alimentos y bebidas, bazar, decoración, textiles de hogar y muebles, calzado y marroquinería, farmacia, perfumería, ferretería, materiales eléctricos y de construcción, y textil e indumentaria se registraron diferentes situaciones, desde estabilidad en las ventas hasta descensos pronunciados.

Es evidente que el panorama para las pymes sigue siendo desafiante, con un consumidor que prioriza precios bajos, segundas marcas y está concentrado en adquirir lo esencial. Las estrategias de promoción y descuentos puntuales no logran revertir la tendencia general de fragilidad en el mercado, que se ve afectado por la falta de dinero, el bajo poder adquisitivo y el aumento de costos e impuestos.