Por euronoticias con agencia EFE
En el aeropuerto de Córdoba se han registrado 38,8 grados; 37,8 en Sevilla. La ola de calor aún no ha llegado a su punto máximo, que se espera este viernes.
El calor anómalo y asfixiante de estos días, más propio de julio, ha alcanzado este jueves un pico histórico tras alcanzar temperaturas superiores a los 30 grados en gran parte del país e incluso se registró un nuevo máximo en Córdoba, Andalucía, de 38,8. grados
Un portavoz de la Agencia Española de Meteorología (AEMET) ha subrayado que aún no ha llegado el “punto culminante de este episodio”, con una importante subida de la jornada que dará lugar a nuevos récords.
El día en el que más apretará el calor será el viernes. El sábado por la noche seguirán subiendo las temperaturas, con noches tropicales en la mitad sur que podrían llegar incluso al centro peninsular, pero con un “claro descenso” en los termómetros diurnos.
Además, España se encuentra en una situación de sequía prolongada desde enero de 2022, lo que dificulta el riego de los campos de cultivo del país, que ha pedido ayuda a la Comisión Europea para paliar una situación que estos días se está agravando por la ausencia de lluvias y la alta temperaturas
Los datos de la Aemet muestran esta falta de lluvia, con tan solo 12 litros por metro cuadrado recogidos en España del 1 al 23 de abril, apenas una cuarta parte de lo normal.
Así, es bastante probable que el mes se cierre con una temperatura récord y siendo el abril más seco de la serie histórica en España, según la misma fuente, cuyos expertos señalan que por “su intensidad y su precocidad”, este episodio de calor se encuadra dentro de lo que se está observando que provoca el cambio climático.
Restricciones y pérdidas de cosecha
Los Planes Especiales de Sequía (PES) españoles distinguen entre sequía prolongada o meteorológica, aquella derivada de la falta de lluvias y que hace que los caudales se reduzcan significativamente, y escasez hidrológica o sequía, la relacionada con posibles problemas de atención de la demanda (abastecimiento, riego , etc).
Este último suele retrasarse en el tiempo con respecto a la climatología, aunque puede evitarse o retrasarse gracias a la gestión del sistema o porque la demanda baja.
Esta semana, la falta de precipitaciones ha producido un descenso de 326 hectómetros cúbicos (hm³) en la reserva de agua de las marismas españolas, que acumulan actualmente algo más de 28.000 hm³, al 50,1% de su capacidad total.
Esta situación afecta especialmente al campo, según la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore), que ha pedido medidas para garantizar el agua para riego que es necesaria para abastecer de alimentos a la población y que es la primera en sufrir las restricciones.
Las restricciones ya están causando daños en los cultivos permanentes y, con el actual aumento de las temperaturas y la falta de lluvias, los daños serán “muy cuantiosos” en los cereales de invierno, según la federación.
En una cuenca tan afectada como la del Guadalquivir, en el sur de España, los regantes apenas dispondrán del 12% del suministro de agua de un año normal, y en muchas zonas no será posible sembrar cultivos tradicionales de regadío, según la misma fuente
Según la asociación agraria Asaja, se pierde el 60% del cereal de secano, la vid y el olivo atraviesan “una situación complicada” y como no llueve, algunos árboles pueden estar en peligro.
ayuda europea
En este contexto, el Gobierno español, de la mano del ministro de Agricultura español, Luis Planas, ha solicitado a la Comisión Europea (CE) que permita el pago anticipado de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) en el mayor porcentaje posible Dado la situación de sequía que afecta al campo español, petición que el ejecutivo comunitario se ha comprometido a estudiar con urgencia.
Los anticipos de las ayudas de la PAC se realizan a mediados de octubre y suelen rondar el 50% y, dada la situación, España ha exigido que ese porcentaje se eleve lo máximo posible.
Además, ha reclamado la activación de la reserva de crisis de la PAC y la posibilidad de que las autonomías utilicen las cantidades no ejecutadas del fondo Feader “para realizar acciones de apoyo” a los productores.
Ante esta petición, el comisario europeo de Agricultura, Janusz Wojciechowski, ha asegurado que examinarán con urgencia el impacto de la sequía en los productores españoles para decidir si conceden las ayudas solicitadas, aunque ha recordado que, lamentablemente, la sequía afecta a muchos agricultores y países”.