La vida cotidiana de un niño de 12 años cambió repentinamente cuando sufrió un accidente en la escuela. Es que la cicatriz que le quedó en una de sus piernas le impidió continuar con sus actividades rutinariascomo jugar baloncesto. Ante la Justicia explicó que le molestaba tener que explicar constantemente lo que le había pasado, por lo que demandó al Ministerio de Educación. El evento tuvo lugar hace casi 8 años.pero sólo se resolvió hace…
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