Se sabe que en un momento dado, cuando un personaje toma demasiada notoriedad, se le permite al actor o actriz tomar decisiones sobre el guión. Su comodidad es tan importante que su opinión es casi tan importante como la del director o guionista. No fue solo John Krasinski quien se negó a dejar que su personaje engañara a Pam en The Office, también Bob Odenkirk se negó a hacer algo que habían planeado para su…
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