
Un ataque suicida en una mezquita en Peshawar, Pakistán deja al menos 27 muertos.
El terrorista detonó su artefacto explosivo cuando unos 200 fieles se habían reunido para orar.
Más de 140 personas han resultado heridas. Se cree que muchas de las víctimas son agentes de policía, ya que la mezquita estaba ubicada en un complejo en expansión que también sirve como comisaría.
Testigos afirman que la fuerza de la explosión provocó el derrumbe del techo, lo que dificultó las labores de rescate.
Según la policía, la responsabilidad del ataque no se atribuyó de inmediato, pero los ataques similares anteriores fueron atribuidos a los talibanes paquistaníes.