La combinación de apertura comercial, aumento de importaciones y fuerte contracción del consumo interno está empujando a las principales marcas de indumentaria del país a adoptar estrategias defensivas. Con el mercado en retroceso, el sector recurre a una batería de medidas para sostener las ventas, como la reducción de precios, promociones agresivas y liquidaciones anticipadas.
Según un informe reciente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), entre enero y abril de 2025 las importaciones del rubro crecieron un 83% en dólares y un 121% en volumen. El precio promedio por prenda importada cayó un 17% en comparación con el mismo período de 2024. Esta presión externa obligó a los fabricantes locales a ajustar sus precios para no perder participación de mercado, afectando sus márgenes de rentabilidad.
Frente a este panorama, algunas marcas decidieron bajar directamente sus precios de lista entre un 10% y un 40%, como lo hicieron Etiqueta Negra, Gola y Equus. Federico Álvarez Castillo, dueño de las tres marcas, explicó que se adecuaron a la nueva normativa arancelaria y trasladaron esos beneficios al consumidor.
Otras empresas, como el Grupo Altatex (Cheeky, Como Quieras, Awada), han implementado estrategias de ajuste de precios y promociones sostenidas para equilibrar el costo argentino sin depender completamente del producto importado. Este enfoque busca preservar el empleo local y mantener la demanda de los consumidores a través de ofertas atractivas.
En contraste, marcas como Grisino y Mimo han optado por implementar liquidaciones con descuentos de hasta el 50%, mientras que el Grupo Mazalosa (Portsaid, System Basic, Desiderata) ha mantenido una política de precios competitiva y enfocada en la fidelización de clientes.
Tarco S.A. (Billabong y Element) ha decidido mantener precios estables sin aplicar grandes rebajas, buscando mantener su competitividad en el mercado internacional. Su titular, Roly Tarrab, ha destacado la importancia de abrir nuevos locales en lugar de entrar en una guerra de promociones para mantener la rentabilidad de la empresa.
Tarrab también ha reclamado reformas estructurales para mejorar la competitividad del sector, destacando la carga tributaria y laboral como obstáculos para el desarrollo de la industria nacional.
Desde otras firmas del sector coinciden en que el mes de mayo fue especialmente crítico y que las promociones y facilidades de pago seguirán siendo clave para mantener la liquidez y cubrir los costos de la próxima temporada.
En cuanto al comercio exterior, se observa un aumento significativo en las importaciones de prendas de vestir, mientras que las exportaciones han experimentado una disminución. Esta situación ha generado una mayor presión sobre las marcas locales, que deben adaptarse rápidamente para mantener su competitividad en el mercado.

Marisa Ramirez se formo trabajando en medios Argentinos como Perfil, La Nacion y La Voz, trabajo generando contenidos relevantes para Argentina en las secciones de tecnología y nuevas tendencias de consumo.