
Publicado:
20 de febrero de 2023 18:05 GMT
Según las autoridades, esta técnica es hasta 10 veces más rápida que la incineración tradicional.
En Ecuador se está utilizando un curioso procedimiento para deshacerse de las toneladas de cocaína que las autoridades han incautado en los últimos años: utilizarla como material para la producción de hormigón.
Los ladrillos de cocaína se incorporan a una mezcla de materiales, como grava, arena y cemento, que sirve como aglutinante en trabajos de construcción. De esta forma se obtiene una granalla que solo necesita agua para endurecerse durante el amasado.
La implementación de este método surge por un problema de almacenamiento, ya que el volumen de la droga que ha sido incautada por Ecuador es de tal magnitud que los responsables han buscado un nuevo uso para disponer de ella.
“Ecuador es pionero en el proceso de destrucción de sustancias sujetas a fiscalización, mediante el método de ‘encapsulación“, detalla el Ministerio del Interior a través de sus redes sociales. Es, según la cartera, “un mecanismo más eficiente y amigable con el medio ambiente”.
Un proceso rápido y sostenible
Cientos de bloques de esta sustancia llegan cada semana a la capital del país, Quito, donde se descomponen junto con otros materiales, como vidrios o medicamentos caducados. Posteriormente, la mezcla se une con cemento, arena y agua, con el objetivo de producir plataformas de hormigón.
Este es un procedimiento que Ecuador viene utilizando desde hace meses. Hasta el pasado 14 de octubre, el país ya había aplicado este método para deshacerse de la 61% de la droga incautada a esa fecha.
Él @MinInteriorEc destruyó 12,5 toneladas de sustancias controladas mediante la técnica de encapsulación. En el proceso se cumplió con todos los protocolos ambientales. ¿Quieres saber cómo funciona este proceso? Te lo contamos 👇🏽 pic.twitter.com/YEqfQ7Jakx
– Ministerio del Interior Ecuador (@MinInteriorEc) 8 de octubre de 2022
El subsecretario para el Control de Drogas de Ecuador, Edmundo Mera, afirmó entonces que el proceso “permite destruir esa cantidad de droga con una 100% efectivo“.
De igual forma, explicó que el procedimiento consiste en certificar el peso de la droga, realizar pruebas de aprobación y someterla a un proceso de pulverización, antes de incorporarla a la mezcla que se transformará en concreto.
Además, Mera explicó que una vez que la cocaína ingresa a las piletas donde es encapsulada y secada en un máximo de tres horas, la droga “es imposible de restaurar” a su estado inicial.
María Gallardo, presidenta de la Corte Provincial de Justicia del Guayas, sostiene que este método “no solo representa un principio de seguridad del Estado, la destrucción de la droga, sino que también es un punto de combate a las estructuras criminales”.

El sistema cuenta con el respaldo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), que ya en 2020 lo había recomendado como una forma viable de destruir las drogas.
Se estima que este método es hasta diez veces más rápido que quemar cocaína, ya que la incineración permite destruir alrededor de 70 kilos por hora, mientras que la encapsulación puede destruir hasta 1.500 kilos al mismo tiempo.
La velocidad es otra gran ventaja. Su quema tarda demasiado y requiere el almacenamiento de la sustancia durante semanas e incluso meses, lo que significa que hay que pagar mucho su almacenamiento como su custodiapara evitar robos como los que ya se han producido.
Además, siempre debe estar presente un juez durante la destrucción de la droga, y el nuevo método permite una una gestión más eficaz de los recursos humanosquienes deben emplear un porcentaje menor de su tiempo en esta labor.
También se avanza en el aspecto medioambiental, ya que la cocaína no se quema bien y se necesitan hornos especiales que trabajen a temperaturas especialmente altas, algo innecesario con el nuevo proceso.

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