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¿Dictadura parlamentaria? Los escenarios en Perú ante el ‘juego trancado’ para adelantar elecciones

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La crisis política e institucional en Perú ha entrado en una espiral aún más compleja tras la nueva negativa del Congreso a pactar una de las mayores demandas de la ciudadanía en las multitudinarias protestas que se extienden en el país desde hace casi dos meses: el avance de los generales elecciones para 2023.

El parlamento peruano, que ha tenido la oportunidad en varias ocasiones de adelantar las elecciones generales para este año y con ello calmar las manifestaciones, insiste en rechazar este escenario que, por el momento, tiene fecha para abril de 2024, por decisión de la misma legislatura en diciembre pasado.

Sin embargo, la negativa del Congreso, que en medio de la crisis ha perdido credibilidad pública y exige su disolución, no significa que la idea de elecciones anticipadas esté completamente descartada, pues aún existen escenarios en los que podría materializarse.

La primera carta la juega la presidenta Dina Boluarte. En medio de protestas, cuestionamientos y presiones para que renuncie al cargo, la mandataria anunció que si la iniciativa no prosperaba en el parlamento -como lo hizo- presentaría inmediatamente dos iniciativas legislativo “de urgencia” para adelantar las elecciones.

Sobre el primer proyecto de ley, Boluarte anunció que se trataría de una “reforma constitucional para que las elecciones generales serán indefectiblemente este año 2023“. Según el presidente, la primera vuelta de las elecciones sería en octubre y la segunda vuelta, de ser necesario, en diciembre.

Sobre el segundo proyecto, Boluarte dijo que está destinado a “zanjar el debate sobre la reforma de la Constitución”. El presidente propone que “el próximo Congreso electo encomiende a la Comisión de Constitución la reforma total de la Constitución de 1993”. Sin embargo, a pesar de su iniciativa, la jefa de Estado advirtió que este tema “depende única y exclusivamente” del parlamento.

El primer proyecto de Boluarte ya está en el Congreso

Tal como anunció el presidente, el Ejecutivo presentó al parlamento el nuevo proyecto de reforma constitucional, para tratar de que el Congreso apruebe el elecciones generales anticipadas para el segundo domingo de octubre de 2023.

El Gobierno explicó que la iniciativa pretende acortar el mandato de Boluarte –designado por el Congreso en diciembre pasado tras destituir al expresidente Pedro Castillo–, quien iba a gobernar hasta 2026. De igual forma, reducirá el mandato de los congresistas y parlamentarios andinos que resultaron electos en las elecciones de 2021.

La propuesta, de ser aprobada por la legislatura, permitiría al presidente convocar elecciones generales para la presidencia, vicepresidencia y escaños del Congreso. Además, afirma que Boluarte terminaría su ciclo el próximo 31 de diciembre; mientras que los congresistas culminarían el 29 de diciembre y los diputados al Parlamento Andino, el 31 de diciembre de 2026.

En una de sus disposiciones transitorias, el proyecto de Boluarte detalla que la persona que resulte electa a la presidencia deberá prestar juramento ante el Congreso el 31 de diciembre del presente año, y culminará su mandato el 28 de julio de 2028. En el caso de los congresistas, deberán tomar posesión el 29 de diciembre del presente año hasta el 26 de julio de 2028.

Agrega además que la persona que resulte electa a la presidencia deberá convocar a elecciones al Parlamento Andino para las elecciones regionales y municipales previstas para 2026.

“Discutir y reflexionar”

Tras conocer la negativa del parlamento, el Primer Ministro de Perú y jefe del Gabinete Ejecutivo de Boluarte, Alberto Otárola, pidió al legislativo debatir a la brevedad la iniciativa entregada por el presidente. A su juicio, en el Congreso”no han entendido la necesidad de lograr un consenso en el país“.

“Esperamos que el Parlamento presente con prontitud este proyecto de ley en los próximos días para que volver a debatir y reflexionar sobre la necesidad de la paz y tranquilidad que requiere el país”, dijo el alto funcionario, también cuestionado por defender la represión y vulnerar los Derechos Humanos de los manifestantes durante las protestas, en las que han muerto casi 60 personas.

El primer ministro peruano reiteró que Boluarte no renunciará a la presidencia y advirtió que todos responsabilidad de elecciones anticipadasEn este momento, le corresponde al parlamento, que es el órgano que debe decidir por mandato constitucional.

Otárola también señaló que no abordar el tema con la prioridad que requiere pondría al país en riesgo de “Sectores retrógrados” pueden avanzar hacia la propuesta de Asamblea Constituyenteque a su juicio “rechaza a todo el país”.

Poca fe en el parlamento y más protestas

La crisis está en un punto que parece difícil de resolver, al menos a corto plazo. Definitivamente, El Congreso tiene la última palabrael cual está integrado por una mayoría de conservadores aliados a Fujimori, quienes no han tratado el tema con la urgencia que requiere, a diferencia de la sesión exprés que sostuvieron para desalojar Castillo.

Esta misma legislatura ha sido señalada por los ciudadanos de ejercer “una dictadura parlamentaria”de ser la causa principal de la crisis democrática que enfrenta el país desde hace varios años y de intensificar el clima de ingobernabilidad al asediar la presidencia de Castillo, impidiéndole gobernar y destituyéndolo.

Precisamente, la posición dilatoria del parlamento en un asunto que es fundamental para la estabilidad del país, ha generado desconfianza y poca fe en la población, que acusa al legislador de dan la espalda a sus reivindicaciones y exacerban las tensiones. Por ello, la ciudadanía exige en las calles la disolución de ese organismo e iniciar un proceso de reforma total del Estado Peruano, a través de una Asamblea Constituyente.

La grave situación del Perú, que también genera alarma y preocupación en la comunidad internacional y organismos regionales, Se complica con el paso de las horasdebido a la militarización del territorio para tratar de frenar las protestas y cortes de ruta.

Volatilidad en las calles y lentitud en el Congreso: lo que esconde los 'descompás' políticos en Perú

Por ahora, las masivas y fuertes manifestaciones que también se han dado en Lima, la capital del país, Aumentan sus exigencias por la dimisión de Boluartequién insiste que las protestas son alentadas por “un grupo violento y radical que quiere generar anacronismo”.

Mientras tanto, las demandas en las protestas también incluyen la liberación del expresidente Castillo, detenido desde que dejó el cargo el 7 de diciembre de 2022, así como justicia por los difuntos y heridos en manifestaciones antigubernamentales.

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