Actualidad

¿Lavado de cara a la represión? Las lecturas que despierta en Perú la extradición de Toledo

Pinterest LinkedIn Tumblr

El 7 de diciembre, Dina Boluarte asumió como nueva presidenta del país, luego de que el Congreso destituyera a Pedro Castillo como presidente tras su intento de disolver el Parlamento.

Desde entonces ha habido protestas en todo el país para exigir la renuncia de Boluarte, la disolución del Congreso, la convocatoria de nuevas elecciones, la liberación de Castillo —quien estaba preso en el penal de Barbadillo—, la convocatoria a una asamblea constituyente y justicia para los que murieron en las manifestaciones.

Según el último informe de la Defensoría del Pueblo, publicado en la tarde de este miércoles, 60 personas han muerto en el contexto de la crisis política y social que atraviesa el país. Hay 48 civiles muertos “en enfrentamientos”, otros 11 “por accidentes de tránsito y hechos relacionados con el bloqueo” y un policía “por hechos de violencia en el marco del conflicto”.

¿Cortina de humo?

En medio de las continuas protestas en Perú, esta semana el Departamento de Estado de Estados Unidos dio luz verde a la extradición del expresidente peruano Alejandro Toledo (2001-2006), para que responda por los delitos de colusión y lavado de dinero en su país.

Toledo se indica en Perú de recibir decenas de millones de dólares en sobornos de la empresa brasileña Odebrecht, a cambio de favorecer a la empresa en sus negocios en el país sudamericano, cuando era presidente.

Sin embargo, esta decisión es vista por algunos como una “cortina de humo” ante las incesantes manifestaciones en el país sudamericano contra Boluarte.

“Las facilidades que está dando Estados Unidos para extraditar tranquilamente a Toledo son parte del trabajo que hacen para reforzar la dictadura de Boluarte dando un ‘éxito’ a este gobierno ilegítimo con los medios narrando la extradición como un logro de Boluarte”, opinó Artista peruana y activista anticolonial Daniela Ortiz.

otro de los opiniones en las redes sociales fue: “Tremenda cortina de humo que viene, cortesía de la embajada de EE. Armarán telenovela con el canalla [de] Toledo [y] Por eso tienen su prensa adicta. Pero ni así podrán frenar las masivas movilizaciones en todo el Perú que claman por la renuncia de Dina Boluarte”.

Por su parte, Julio Arbizu, exprocurador anticorrupción, consideró que la decisión de EE.UU. debe tomarse como una lección y estimó que ese debe ser el destino de quienes delinquen desde el poder.

“En algún momento también la Sra. Boluarte y el Sr. [Alberto] Otárola, los miembros de este Gobierno Tendrán que ir a juicio y seguramente, si la Justicia hace su trabajo, ellos también tendrán que pagar la responsabilidad que les corresponde”, por la represión de las protestas, dijo Arbizu en entrevista con TV Perú.

Similar opinión expresó el ex regidor de la provincia de Huancayo, Pablo Beltrán, quien dicho que “el tiempo no olvida ni perdona a los corruptos y delincuentes” y que espera que “pronto se haga justicia” y que Boluarte acompañe a otros expresidentes en prisión “por las muertes que imputa su Gobierno”.

“Apoyo total”

El apoyo de Estados Unidos a Boluarte ha sido desde el inicio de su gestión, a pesar de que varios países de la región, como México y Colombia, han denunciado la represión en Perú.

EE.UU. se pronunció ya el 7 de diciembre. La embajadora de EE.UU. en Lima, Lisa Kenna, rechazo Las acciones de Castillo ese día y pidió “revertir” su intento de cerrar el Congreso.

Un día después, Kenna expresó su apoyo a Boluarte y, a través de un liberardicho esperaba “trabajar de cerca” con el nuevo presidente. Del mismo modo pronunciadoese mismo 8 de diciembre, el Subsecretario de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Brian Nichols.

El 13 de diciembre, Boluarte recibió a Kenna en Palacio de Gobierno en Lima, quien “reiteró el pleno apoyo de su país a las instituciones democráticas en el Perú y a las acciones del gobierno constitucional para estabilizar la situación social”, se lee en un comunicado. publicación en Twitter en el momento de la Presidencia peruana. Luego se reunió con la canciller, Ana Cecilia Gervasi, y otros altos funcionarios.

Unos días después, el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, contactó telefónicamente con Boluarte. Él le dijo que Washington esperaba con ansias “trabajar en estrecha colaboración” con su gobierno y “animó a las autoridades e instituciones civiles de Perú a redoblar esfuerzos para llevar a cabo las reformas necesarias y preservar la estabilidad democrática”, según el vocero de la institución, Ned Price.

¿Qué le espera al expresidente peruano Alejandro Toledo luego de que EE.UU. aprobara su extradición?

Anahí Durand, quien fue Ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables durante el mandato de Castillo y quien ha denunciado la criminalización de las protestas en Perú en la actual administración, señaló, durante un foro reciente en Madrid, España, que lo ocurrido en su país es importante en un contexto geopolítico para EEUU, dado el cambio en la correlación de fuerzas a favor de la izquierda en la región, con la victoria de Gustavo Petro en Colombia, el regreso de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, a quienes se suman países como México, Argentina, Bolivia, Chile, entre otros.

Entonces, dice Durand, Estados Unidos “no podía darse el lujo de perder tantos países de la región al mismo tiempo”; para lo que considera que “eso ha sido algo que ha pesado” en el apoyo que desde el principio le han dado a Boluarte, “repasando” todo lo relacionado con la defensa de los derechos humanos.

Si te pareció interesante, ¡compártelo con tus amigos!



Leer la nota Completa > ¿Lavado de cara a la represión? Las lecturas que despierta en Perú la extradición de Toledo