Promociones

Los hogares de bajos ingresos impulsan la recuperación de la confianza a través de la compra de bienes durables

Pinterest LinkedIn Tumblr

La confianza del consumidor se mantuvo estable a nivel nacional en junio de 2025, respaldada por una marcada mejora en las expectativas de compra de bienes durables, como autos y electrodomésticos. Según el indicador elaborado por el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, se observaron resultados dispares en diferentes regiones y niveles de ingreso de la población.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, la confianza del consumidor experimentó un aumento positivo, mientras que en el resto del país se registró un retroceso. Es importante destacar que los sectores de menores ingresos mostraron una mayor disposición a planificar compras importantes, lo cual impulsó el índice de confianza.

A pesar de la caída del ingreso real y la pérdida de poder adquisitivo en muchos sectores, la mejora en las expectativas de compra de bienes durables resulta llamativa. Esto se atribuye tanto a oportunidades puntuales en el sector, como descuentos y promociones, como a una estrategia de los hogares para preservar el valor de sus ahorros.

El informe también resalta el comportamiento positivo en los hogares de bajos ingresos, donde se observó un aumento significativo en las decisiones de compra de bienes durables. Esto puede interpretarse como una señal de expectativas moderadamente positivas sobre la situación económica futura.

En cuanto al balance de gestión de Javier Milei, se observa un aumento en el índice general del ICC, con diferencias significativas entre los diferentes componentes. En el corto plazo, factores como la estabilidad en el precio del dólar, el resultado de las paritarias y las decisiones de política monetaria serán clave para la confianza de los hogares y la economía en su conjunto.

En resumen, a pesar de los desafíos económicos, los consumidores siguen buscando oportunidades en el mercado para mejorar su calidad de vida, especialmente a través de la adquisición de bienes durables considerados esenciales para el hogar o la movilidad.