
Los primeros ministros de los tres países bálticos, Estonia, Letonia y Lituania, han pedido al unísono este viernes “sanciones más duras contra Rusia” y que los intentos de eludir y violar esas sanciones sean penalizados en toda la Unión Europea.
Tras una reunión del Consejo de Ministros del Báltico, el primer ministro letón, Krisjanis Karins, denunció que los desproporcionados flujos comerciales con Rusia a través de países como Kazajstán, Armenia o Turquía demuestran que se están utilizando esos canales para eludir las sanciones.
Por su parte, la primera ministra estonia, Kaja Kallas, dijo que una prohibición total del comercio con Rusia ayudaría a los países fronterizos a prevenir tales medidas evasivas.
También han apoyado las solicitudes de Ucrania de más armas..
Además, los jefes de gobierno bálticos pidió al Comité Olímpico Internacional (COI) prohibir la participación de atletas rusos y bielorrusos en los Juegos Olímpicos de 2024 ya que sería “moralmente reprobable” que compitieran, incluso bajo una bandera neutral.
Kallas enfatizó que cualquier eventual participación de atletas rusos se mancharía con la sangre de los atletas ucranianos muertos en la guerra, y señaló que los soldados en servicio activo a veces han competido en equipos olímpicos rusos.
El mes pasado el COI recomendó la readmisión de deportistas rusos y bielorrusos a las competiciones internacionales, bajo bandera neutral y si cumplen una serie de condiciones, entre ellas no haber apoyado “activamente” la guerra en Ucrania.
Los países bálticos ven en la agresión contra Ucrania el reflejo de su propia vulnerabilidad frente a Rusia y en el apoyo occidental a Kyiv, una garantía de su seguridad en caso de que algún día se vean amenazados.