
Destruir docenas de objetos de valor en el Museo del Congreso de Brasil les llevó a los partidarios de Bolsonaro solo unos minutos, pero restaurarlos llevará semanas, si no meses. Los restauradores trabajan para tratar de restaurar estas reliquias a su antiguo esplendor.
Los asaltantes no se limitaron a saquear edificios gubernamentalestambién dañaron cuadros, esculturas y hasta sillas como la que trabaja Felix Randall, docente del Museo: “Llegó muy deteriorada”, explica. “Ahora se ve mucho mejor, pero sigue muy dañado. Tiene las patas y los apoyabrazos rotos: los dos apoyabrazos, las dos patas y el costado del respaldo”.
Las obras de restauración son solo una de las consecuencias del asalto a las instituciones democráticas de Brasil por parte de los partidarios del expresidente Jair Bolsonaro el 8 de enero. Ajenos al ruido exterior, estos trabajadores restauran los símbolos de la democracia en Brasil.