El secretario de prensa de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Salvador Femenía, ha alertado sobre la difícil situación que atraviesan los comerciantes en el país. Según Femenía, el consumo no repunta y se mantiene estancado, lo que ha llevado a una rentabilidad muy baja para los negocios chicos, dificultando la capacidad de cubrir los costos fijos mensuales.
Tras un breve alivio a finales del año pasado y principios de este año, Femenía señaló que el consumo volvió a caer y no ha parado desde entonces. En junio, por ejemplo, se registró una disminución respecto al mismo mes del año anterior, que ya había sufrido una caída del 7%. “Es una caída sobre otra caída”, expresó con preocupación.
El principal problema, según el secretario de prensa de CAME, es la falta de dinero en la población. “Hoy el 50% de las personas no llega a fin de mes, y eso es el trasfondo de todo. No basta con ofrecer cuotas o descuentos si no hay dinero en el bolsillo”, afirmó.
Además, Femenía criticó al Gobierno por no cumplir con la promesa de reducir impuestos. “Desde que llegó Milei no se han reducido los impuestos, al contrario: se sumó el impuesto a las Ganancias. El presidente había prometido que se cortaría un brazo antes de crear un nuevo impuesto, y sin embargo lo hizo”, declaró con indignación.
Un informe de Industriales Pymes Argentinos (IPA) ha reforzado este panorama desolador, indicando que, a pesar de algunas mejoras en los números macroeconómicos, no se refleja en el empleo, exportaciones o ventas. Aunque la inflación haya disminuido, la gente sigue sin poder gastar, lo que mantiene a las PyMEs en crisis, esperando una recuperación que aún no se vislumbra.
Desde CAME advierten que muchos comercios están al límite y algunos han tenido que cerrar o reducir personal para sobrevivir. “No podemos seguir esperando a que las cosas mejoren por sí solas. Necesitamos medidas concretas que alivien a quienes producen y venden a diario”, expresaron desde la entidad. Para muchos comercios, ya no se trata de ganar, sino de no perder.
En los barrios, se siente la realidad con fuerza. Hay menos movimiento en los centros comerciales y cada vez más negocios ofrecen promociones agresivas o incluso aceptan canjes o trueques. “Antes la gente compraba algo más, ahora solo llevan lo justo o simplemente miran y se van”, relatan los comerciantes. Aunque se espera un repunte en el bolsillo que reactive la economía, la sensación general es que aún falta mucho para que eso suceda.

Marisa Ramirez se formo trabajando en medios Argentinos como Perfil, La Nacion y La Voz, trabajo generando contenidos relevantes para Argentina en las secciones de tecnología y nuevas tendencias de consumo.