Actualidad

“Quería inventar algo nuevo”: El venezolano que creó su propia batería con materiales de desecho

Pinterest LinkedIn Tumblr

Sandino Herrera, de 21 años, sorprende a los transeúntes caraqueños todos los sábados por la tarde con su destreza en el instrumento de percusión que él mismo fabricó, con la ayuda de su familia y vecinos.

A Sandino Herrera le apasionaba la idea de aprender a tocar la batería, pero tenía un problema que iba más allá de familiarizarse con el ritmo y sus ganas: no contaba con el instrumento.

Su principal obstáculo se convirtió en su motivación. Este joven de 21 años —quien vive en una zona rural de Los Valles del Tuy, ciudad satélite ubicada en el estado Mirada, que forma parte de la Gran Caracas— ideó una forma de practicar, incluso sin tener batería.

Mientras conversaba con RT, su hermano Yohan y su padre estaban con él. Estaban sentados a la sombra, en una esquina de la Plaza El Venezolano, un lugar emblemático de reunión de los caraqueños frente a la Casa Natal del Libertador, en el centro histórico de la ciudad.

Entre sus dedos giraron las baquetas que él mismo hizo con material reciclado y sin tener conocimientos de fabricación de este instrumento formado por un conjunto de tambores y platillos que tiene más de cien años.

¿Cómo ocurrió?

“Quería inventar algo nuevo”, dice. Sandino afirma que no vio ningún tutorial en YouTube sobre el tema. “Soy un fanático de la música, he aprendido por mí mismo”.

me gusta mucho inventar“, admite y explica que desde muy pequeño le gustaba este instrumento de percusión. Entre sus bateristas favoritos están los de los grupos Rush, Tool y Slipknot.

La batería que toca los sábados por la tarde en la Plaza El Venezolano, y que guarda en un galpón cercano, es la segunda que hizo. El primero, compuesto de ollas y sartenes, permanece en su casa. También tiene uno convencional donado por alguien que fue testigo de cómo hizo sonar ese primer invento.

¿Cuáles son los materiales?

Quien pasee distraído por el centro histórico un sábado por la tarde oirá el sonido procedente de una batería. Al buscar con la vista, verás una particular estructura rectangular donde destacan unos contenedores de plástico verde.

Los transeúntes se acercan, graban vídeos y tiran un billete a la gorra. Permanecen de pie, atentos, porque parece difícil de creer cómo un sonido producido por percusión puede salir de una hilera de contenedores.

Con paciencia, Sandino fue recogiendo los materiales en un basurero. Hay envases de cloro, alcohol, gelatina para el cabello. Los hay de diferentes tamaños y cada uno cumple una determinada función.

Una creación colectiva

El resto fue un trabajo colectivo que le llevó dos meses. Vecinos que participaron lo ayudaron con trabajos de soldadura, herrería y perforaciónporque era necesario unir las varillas que sostienen los barcos.

Su familia también intervino y le entregó algunos objetos que fueron indispensables para terminar su proyecto.

Entre otras particularidades, el bombo, que es un cubo, y la caja, formada por un recipiente de tamaño familiar de mostazaa lo que llegó después de probar otros que no le daban el sonido que buscaba.

El platillo es una placa de bronce que estaba en su casa y conmemora un evento hípico de 1997 en un club de una zona acomodada de Miranda.

Toda su creación la pintó de verde, porque pensó que era un color llamativo, y decidió probar suerte en la callea unos 50 kilómetros de su pueblo.

“Con nuestras propias manos”

Sandino piensa que no tener dinero para comprar una batería no es una limitación. Dice que aunque practica entre dos y cuatro horas diarias en su casa, le gustaría estudiar música de una manera más formal.

Su hermano, que está a su lado, y que tiene 19 años, lo acompaña con su voz. También es autodidacta. “Me enamoré del rap a los 16, Canté solo en el baño y comencé a descargar pistas. y escribir cartas”.

Sus letras hablan de la delincuencia, la situación económica, su madre, entre otros temas.

Ambos viven en una zona rural y trabajan en el campo y dividen su tiempo de trabajo con su pasión por la música.

me gusta todo lo que es artees una forma de expresión y todo lo implementamos con nuestras propias manos”, dice Yohan.

Leer la nota Completa > “Quería inventar algo nuevo”: El venezolano que creó su propia batería con materiales de desecho