
La primera ayuda humanitaria llega al noroeste sirio, controlado por los rebeldes.
La indignación crece en Siria por la lentitud de la respuesta de la ONU en las zonas rebeldes en contraste con las controladas por el gobierno de Damasco.
La ONU entiende que se trata de un primer paso, que define como una “misión de evaluación”.
La delegación estuvo integrada por el coordinador regional adjunto para asuntos humanitarios, david cardény Sanjana Quaziquien dirige la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios en Turquía. “Esta es en gran medida una misión de evaluación”declaró a AFP en Ginebra el director para Siria del Programa Mundial de Alimentos, kenn crossley.
Apareció el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, para explicar las actividades que estaba iniciando: “Estoy anunciando que las Naciones Unidas están lanzando un llamamiento humanitario de 397 millones de dólares para el pueblo de Siria devastado por el terremoto. Y esto cubrirá un período de meses”.
Un avión de ayuda que transportaba 25 toneladas de suministros médicos enviados por UNICEF llegó desde Copenhague al aeropuerto de Damasco el martes.
Le siguió otro avión de socorro enviado por la Organización Mundial de la Salud, que transportaba 37 toneladas de suministros médicos de emergencia, suministros para el tratamiento de la neumonía y tiendas de campaña para los afectados por el sismo.
Activistas y equipos de emergencia del noroeste han denunciado la lentitud de la respuesta de la ONU al seísmo en las zonas controladas por los rebeldes, que contrasta con los envíos de ayuda humanitaria que han llegado por avión a los aeropuertos controlados por el Gobierno.
La ONU explica que ha tenido dificultades para operar en Siria durante los doce años de guerra en Siria. Algo de ayuda está llegando al noroeste. 58 camiones ingresaron desde Turquía a través del cruce fronterizo de Bab Al-Hawa, pero Naciones Unidas no cuenta con equipos pesados de búsqueda y rescate.