Aterrizamos en el aeropuerto de San Francisco a las 10:00 pm, donde tomamos el bus que nos llevaría a encontrarnos con nuestro Mini eléctrico. Debido al ajetreo de la fecha, donde los hoteles se reservan al tope de su capacidad con mucha antelación y los precios suben notablemente, nuestra reserva de hotel en Monterey expiró a medianoche. Ciento setenta kilómetros nos separaban de nuestro destino y teníamos menos de dos horas para hacerlo., lo que…
Tag