
Ha sido uno de los mayores ataques con misiles de Rusia contra la infraestructura crítica de Ucrania. Las sirenas antiaéreas sonaron en todo el país. No hay balance de víctimas, aunque el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, asegura que los hay.
En Kyiv, la capital, las estaciones de metro volvieron a servir de refugio.
Kyiv afirma que el enemigo lanzó al menos 70 misiles, de los cuales 60 fueron derribados.
Dos de ellos atravesaron el espacio rumano y moldavo, informó a través de Twitter el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Valeriy Zaluzhnyi.
“Hoy, 10 de febrero, a las 10:18 de la mañana, dos misiles de crucero rusos Kalibr cruzaron la frontera estatal de Ucrania con Moldavia. A las 10:33, estos misiles cruzaron el espacio aéreo de Rumania. Después de eso, los misiles entraron nuevamente en el espacio aéreo de Ucrania en el punto de cruce de las fronteras de los tres estados”.
Moldavia ha convocado al embajador ruso en Chisinau para conversaciones.
“Un desafío para la OTAN”
Para el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, es un desafío a la OTAN:
“Varios misiles rusos cruzaron el espacio aéreo de Moldavia y Rumania. Estos misiles son un desafío para la OTAN y para la seguridad colectiva. Este es el terror que puede y debe ser detenido”.
Las fuerzas rusas han intensificado los ataques terrestres a lo largo de la línea del frente en las últimas semanas, pero este es el primer ataque aéreo a gran escala en mucho tiempo. Ucrania, que acaba de solicitar formalmente a Holanda que le suministre cazas F-16, cree que Rusia está iniciando una nueva ofensiva, justo antes del primer aniversario de la invasión, el próximo 24 de febrero.