
Se llevó a cabo en Chile, en una zona del desierto de Atacama muy similar al suelo del planeta rojo.
Un trabajo de investigación realizado por expertos del Centro de Astrobiología en un antiguo cauce de río en el desierto de Atacama (Chile) sugiere que encontrar rastros de vida en Marte va a ser más difícil de lo esperado.
Y es que los actuales instrumentos para detectar vida en Marte, y otros que van a ser enviados próximamente, podrían no ser lo suficientemente sensible de encontrar vida en el planeta rojo, tal y como han comprobado investigadores del Centro de Astrobiología (CAB), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA).
En el estudio, cuyas conclusiones se publican en la revista Nature Communications, el investigador Armando Azua-Bustos, investigador del CSIC en el Departamento de Planetología y Habitabilidad del CAB, junto a un grupo internacional de investigadores, plantean que, dependiendo de el tipo, la evidencia potencial de vida en Marte podría ser difícil, si no imposible, de detectar con la generación actual de instrumentos.
Los investigadores han descrito un nuevo análogo de Marte en el desierto de Atacama, llamado “piedra roja”ubicado en el norte de Chile, y todos los datos indican que es el remanente de un antiguo delta fluvial que se formó en condiciones áridas en el Jurásico, hace más de 100 millones de años.
Además de encontrar que “Piedra Roja” está formada por una variedad de sedimentos intercalados de arenisca y arcilla propios de un lecho fluvial, los investigadores determinaron la presencia abundante de hematites, un oxido de hierro que es lo que le da a Marte su característica Color rojo.
Allí han encontrado un lugar geológicamente muy similar a los que está explorando el robot Perseverance de la NASA, y también han descubierto que en “Piedra Roja” hay una variedad de microorganismos que son muy difíciles de clasificar, y han propuesto el término “Microbioma oscuro”, por analogía con la “materia oscura” del Universo.
En “Piedra Roja” también se encontraron una variedad de “biofirmas” (sustancias que pueden indicar la presencia de vida en un lugar), al límite de detección de los instrumentos que se pueden encontrar en un laboratorio de investigación.
“Lo notable fue que al usar una variedad de instrumentos que están en Marte o pronto estarán allí”, ha indicado Azua-Bustos, “y dependiendo de la biofirma que se buscaba, varios de estos instrumentos apenas podían detectarlos, o simplemente no fueron capaces de detectarlos. para hacerlo”.
Estos hallazgos, como señaló el CAB, revelan la importancia de traer muestras de Marte a la Tierra, para utilizar las técnicas de detección más potentes disponibles en los laboratorios.
De hecho, la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y otras instituciones ya están trabajando para traer muestras de Marte a la Tierra.
“Es muy importante tener modelos de la Tierra tan similares a Marte como sea posible entender cómo se han conservado las distintas biofirmas y afinar los procedimientos y la tecnología para encontrarlas”, ha señalado el investigador Víctor Parro, coautor del trabajo.
Con información de EFE
Leer la nota Completa > Un estudio reveló qué chances hay de encontrar vida en Marte