“Me ha explotado el ojo” es el impactante título de un informe publicado por Amnistía Internacional en el que denuncia el uso abusivo y “cada vez más generalizado” de armas antidisturbios, como proyectiles de impacto cinético, principalmente balas de goma y plástico, por parte de las fuerzas del orden de todo el mundo. el mundo.
La ONG, junto con otras 30 organizaciones, pide un tratado internacional contra el comercio de lo que llama “instrumentos de tortura”.
“Creemos que se necesita con urgencia un marco mundial jurídicamente vinculante para la fabricación y el comercio de estas armas menos letales, incluidos los proyectiles de impacto cinético”, ha dicho Patrick Wilcken, investigador militar, de seguridad y policial de Amnistía Internacional.
El informe es el resultado de cinco años de investigación en más de 30 países. Revela que miles de manifestantes y transeúntes han resultado mutilados y decenas han perdido la vida como resultado del uso a menudo indiscriminado y desproporcionado de estas armas policiales.
En Francia, por ejemplo, el informe cita a casi 2500 manifestantes heridos en el punto álgido de las protestas de los chalecos amarillos entre noviembre de 2018 y mayo de 2019.
En Chile se han registrado 440 heridos en los ojos desde que comenzaron las protestas en octubre de 2019. “Probablemente las cifras reales sean mucho más altas”, subraya Amnistía Internacional.