El presidente francés y el presidente de la Comisión Europea han iniciado una visita de tres días a Pekín, con el objetivo de que China presione a Rusia para lograr la paz en Ucrania. Sobre todo tras el reciente encuentro en Moscú entre Vladimir Putin y Xi Jinping en el que demostraron la solidez de su relación.
Macron y Von der Leyen se reúnen este jueves con Xi y podrán conocer de primera mano el enfoque y la posición del presidente chino sobre la invasión rusa a Ucrania, además de profundizar en el objetivo europeo de “encontrar un camino que conduzca a el fin de la guerra a medio plazo”.
Para el presidente francés, Emmanuel Macron, este tema es primordial.
“Hablar directamente con China sobre este conflicto, sobre la agresión rusa, sobre lo que está en juego, sobre las consecuencias para nuestra Europa, sobre las consecuencias para Oriente Medio y Oriente Medio, así como para el continente africano y otros puntos. Eso es lo que voy a discutir con el presidente chino, vamos a intentar construir, de cierta manera, para comprometer a China hacia una responsabilidad compartida por la paz y la estabilidad”, se fijó como objetivo el jefe de Estado francés.
Al margen del encuentro trilateral, ambos líderes europeos mantendrán encuentros bilaterales con Xi y con el recién nombrado primer ministro en la Asamblea Nacional del Pueblo (ANP, equivalente a Asamblea Legislativa) el pasado mes de marzo, Li Qiang.
Además, Macron también tendrá un encuentro con el presidente de la ANP, Zhao Leji, mientras que Von der Leyen hará lo mismo con el presidente de la cámara de comercio UE-China y representantes de empresas europeas en el país.
Pero el presidente francés también viene a hacer negocios. Ha llegado acompañado de más de 50 ejecutivos de empresas francesas de sectores como la energía, la aviación, el lujo, la cosmética o el automóvil. De hecho, gran parte de la delegación que acompaña al presidente ya tiene intereses económicos en la región, como Airbus, EDF, Alstom o Veolia, por lo que en el viaje buscarán cerrar acuerdos comerciales.
Este viaje es el segundo a Pekín de un líder europeo, tras el que cerró el pasado viernes el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.