
La Unión Europea y la ONU muestran su preocupación a Israel tras la muerte de al menos nueve palestinos a manos del Ejército israelí.
Bruselas reconoció la preocupación legítima del país por su seguridad, pero pidió “el uso proporcionado de la fuerza”. La ONU ha lamentado directamente el “ciclo continuo de violencia en Cisjordania”a.
Las fuerzas israelíes accedieron este jueves al campo de refugiados de Yenín, epicentro de la resistencia armada palestina en el norte de Cisjordania, donde se produjeron enfrentamientos armados con milicianos locales que también se han saldado con al menos una decena de heridos.
Según un portavoz militar israelí, soldados y fuerzas policiales llevaron a cabo “una operación antiterrorista conjunta” con el objetivo de “arrestar a un escuadrón terrorista” del movimiento islamista Yihad Islámica, con fuerte presencia en Yenín.
Las redadas israelíes y las operaciones de detención en localidades de Cisjordania -especialmente en el norte, principal foco de tensión- se han producido casi a diario desde 2022.
Sus incursiones a menudo resultan en enfrentamientos armados con grupos locales, que a menudo resultan en muertes.
El año pasado, 170 palestinos murieron por disparos israelíes en incidentes violentos con israelíes, marcando el año más mortífero en Cisjordania desde 2006.
En lo que va de año, veintinueve palestinos ya han sido asesinados por fuego israelí, lo que equivale a más de un palestino asesinado cada día.
Por su parte, la Autoridad Nacional Palestina calificó lo sucedido como una “masacre”, y su presidente, Mahmoud Abbas, convocó a tres días de luto por los muertos. También se declaró una huelga general en Cisjordania, donde muchos de sus negocios e instituciones cerraron de luto.
Por su parte, el Ejército israelí fue alertado de una nueva escalada de tensión y de la posibilidad de disparos de cohetes desde Gaza, donde las milicias del enclave se reunieron para discutir lo sucedido.