
El Parlamento de Israel aprueba, en primera de las tres instancias, dos de los proyectos de ley incluidos en la reforma judicial, que buscan cambiar la composición del comité de selección de jueces y que limitarían la capacidad de la Corte Suprema para revisar y cambiar las leyes.
Los legisladores de la coalición ultraderechista y ultraortodoxa del Gobierno de Benjamin Netanyahu votaron a favor por 63 votos en contra 47 de los diputados de la oposición. El debate fue virulento, con la oposición coreando “vergüenza, vergüenza”ondeando la bandera israelí, algunos fueron expulsados de la sala.
Afuera de la Knesset, decenas de miles de israelíes se reunieron para protestar, una vez más, contra esta reforma que, dicen, erosionaría la separación de poderes y debilitaría los cimientos formales de la democracia israelí, otorgando un poder excesivo al Ejecutivo. Los aliados ultrarreligiosos y ultranacionalistas de Netanyahu dicen que estos cambios son necesarios para controlar un poder judicial no electo.